Relocation con inteligencia emocional y cultural

Cambiar de país de residencia puede ser un evento muy estresante. Sin duda, empezar de nuevo en otro país, ciudad, cultura, requiere un esfuerzo extra por nuestra parte en la gestión de nuestras emociones y nuestras expectativas. No es fácil. Hay que adaptarse a muchas cosas nuevas, que antes dábamos por sentado.

Algo tan mecánico como sacar el billete de metro funciona muy diferente según el país al que vayas. Ni hablar entonces de otros temas de los que te tendrás que ocupar, como trámites legales, búsqueda de vivienda o incluso la barrera del idioma.

Es posible llegar a sentir estrés, ansiedad, confusión, sensación de estar perdido y fuera de lugar. Puede incluso afectar la forma en la que pensamos de nosotros mismos y de los demás, la forma en la que interactuamos y gestionamos nuestras emociones.

Esto se llama Shock Cultural. Este término se empezó a utilizar en los años 50 para describir las molestias emocionales y físicas experimentadas habitualmente por personas que se movían de un ambiente cultural a otro.

Una forma eficaz de hacerle frente a dicho Shock Cultural, es a través de las herramientas de Inteligencia Emocional e Inteligencia Cultural.

La Inteligencia Emocional es nuestro nivel de autoconocimiento, nuestra habilidad de gestionar nuestras emociones y nuestra capacidad interna de navegar intuitivamente en ambientes sociales diversos.

La Inteligencia Cultural, por otro lado, es la habilidad de leer el mapa de expectativas, costumbres, lenguaje corporal, dinámicas relacionales y estructuras de poder inherentes en un ambiente cultural diferente al nuestro.

En resumen, la Inteligencia Emocional mira hacia adentro para la autogestión, mientras la Inteligencia Cultural mira hacia afuera, al entorno global en donde nos encontramos. Ambas buscan reconocer e interpretar patrones de comportamiento de manera rápida y efectiva para la adaptación a un entorno social o cultural específico.

La Inteligencia Emocional y Cultural, son habilidades que se pueden entrenar y perfeccionar, para hacer de este cambio de país un éxito.

Para ayudarte a enfrentarte a estos nuevos retos de una manera práctica, a continuación, te ofrecemos 7 consejos que pueden ser tus mejores aliados durante esta transición:

  • Conócete

Como coach, a veces me sorprendo, con lo poco que estamos en contacto con nuestras emociones. La falta de práctica que tenemos en reconocer nuestros propios patrones de conducta, identificar adecuadamente lo que sentimos y las situaciones que nos resultan disparadores de ciertos comportamientos. La práctica del autoconocimiento, de aprender a reconocer nuestras emociones nos permite incluso detectar la diferencia de dónde se producen en el cuerpo. Hay gente que siente la tristeza en el estómago. Literalmente se le revuelven las tripas. Otros la describen como si les oprimieran en corazón. La importancia de reconocer las emociones cuando ocurren y donde ocurren es que nos dan información valiosa. Información de algo que está ocurriendo a nivel inconsciente primero, y que al reconocerlo (ser conscientes) nos permite responder en lugar de reaccionar.

La diferencia entre las dos es que reaccionar puede ser un impulso inconsciente, casi incontrolable, y no necesariamente produce los efectos deseados. Mientras que responder implica una toma de decisión, en donde evaluamos la información del entorno y de nuestro propio cuerpo (emoción) y elegimos la manera más adecuada para actuar.

Responder es reducir la impulsividad y te da espacio para ser intencional, te da espacio a decidir. Esto es una de las claves de la inteligencia emocional, porque nos permite verdaderamente gestionar nuestras emociones, darles el significado correcto, utilizándolas como información. Esto nos ayuda, por ejemplo, a reducir el estrés de muchas situaciones, porque al conocernos, podemos generar estrategias que se anticipen a los acontecimientos, para utilizarlas en nuestro beneficio. Planificar es una estrategia para reducir estrés, pedir ayuda y contratar un profesional también son estrategias para el éxito.

  • Haz un plan

Al hilo del punto anterior, antes del cambio de país o de ciudad, resulta muy beneficioso planificar. Planificar en este contexto implica hacer una investigación a consciencia del lugar a donde vas, de sus costumbres, el clima, los medios de transporte. La moneda, el tipo de comida habitual, datos de interés sobre la ciudad, información turística.

Investigar de antemano, te permite hacerte una idea más clara de los retos a los que te puedes enfrentar. Desde aspectos técnicos, como el coste medio de la vivienda para hacer tu planificación financiera, hasta aspectos más lúdicos como dónde practicar tus hobbies y deportes.

También te permite detectar si hay organizaciones, profesionales o comunidades que te pueden ayudar, y para ponerte en contacto con ellos antes del cambio de residencia. Puedes, por ejemplo, unirte a redes sociales que son específicas para expatriados. Este puede ser un buen punto de partida para hacer nuevos amigos.

  • Ajusta tus expectativas

Otro aspecto fundamental para tener éxito en tu cambio de residencia es gestionar tus expectativas, y ajustarlas a la realidad. Entre más información recaudes, más realistas serán. Esto te permitirá librarte de la frustración y de la decepción, cuando tus expectativas no se cumplen, y no terminarán saboteando tus resultados esperados.

Por ejemplo, si me planteo correr una carrera de 20 kilómetros, pero nunca he tenido el hábito de correr, mi plan no debería ser en un primer momento salir tres veces por semana a correr 5 kilómetros. Lo que ocurrirá probablemente es que lo intente el primer día y vea que el corazón se me sale por la boca en el kilómetro dos, y al día siguiente no salga porque duele cada músculo del cuerpo.  El tercer día, es posible que tampoco lo haga porque me he desmotivado, y que el resultado sea que abandone el objetivo de correr la carrera de 20 kilómetros. El problema no es que sea incapaz de hacer esa carrera, es simplemente que las expectativas y el plan que me había marcado no eran realistas. Un plan con expectativas realistas en este caso, empezaría por ir al gimnasio a fortalecer los músculos, luego coger forma, a lo mejor contratar un entrenador, y empezar a correr por intervalos. Podría empezar con márcame un objetivo a corto plazo como hacer una carrera de 5 kilómetros y así calibrar mi progreso.

Al generar expectativas realistas, labramos el terreno de nuestro propio éxito.

  • Márcate objetivos específicos

Otro aspecto importante es marcarnos objetivos a corto, mediano y largo plazo. Cuando cambias de país, estos objetivos deberían ser una reflexión de quien eres en realidad, y lo que es realmente importante para ti. Por ejemplo, saber cuál es tu estilo de vida. Tu objetivo de vivienda no será igual si eres un urbanita y prefieres vivir en la ciudad, porque te gusta salir a cenar, ir caminando a hacer la compra y tomarte una copa después del trabajo, al de una persona que prefiera vivir a las afueras porque es más importante estar el contacto con la naturaleza, tener una casa más amplia para su familia y que su perro tenga un jardín donde jugar. Por eso es importante que estos objetivos reflejen quien eres y lo que quieres que esta nueva vida signifique para ti, tanto a nivel profesional, como a nivel personal.

Es importante que te marques objetivos pequeños; diarios, semanales y mensuales, porque esto te permitirá ver progreso y acumular pequeñas victorias en tu haber, que te ayudaran a mantener el ánimo y la ilusión durante el proceso.

  • Utiliza la curiosidad como tu mejor aliada

La definición de curiosidad eses “el deseo de saber o averiguar una cosa.” Utiliza este deseo para explorar con los ojos de un niño. Atrévete a maravillarte con cada calle nueva, con cada costumbre y experiencia que se te presenta. Ten la intención de averiguar, de entender y de relacionarte con tu nuevo entorno. Elige tomar esta etapa con la actitud de un explorador, de un viajero que descubre un nuevo mundo. Vive ese descubrimiento en el presente, sin aferrarte a tu “saber de hacer” del pasado.

Uno de los grandes errores que cometemos cuando experimentamos Shock Cultural, es asumir que nuestra forma de hacer las cosas es la normativa o es mejor que la de los demás. Eso te desconecta de tu nueva cultura. Ten presencia y disfruta del momento. Esta es una de las claves de la inteligencia cultural, el deseo de sumergirse en el entorno cultural nuevo, con la intención de crecimiento personal y de disfrute.

Con esta intención presente, es más fácil percibir como se asemejan la cultura nueva y la tuya propia y también cuáles son sus diferencias. De esta manera puedes generar estrategias para asimilar lo valores y costumbres locales, las interacciones sociales aceptadas, las creencias religiosas, y los patrones de lenguaje no verbal del lugar. Cuanto antes las entiendas, antes te podrás acostumbrar a ellas y asimilarlas como propias.

La curiosidad es tu mejor aliada porque te pone en un marco mental de aprendizaje, no de juzgar y diferenciarte. Esta actitud ante el cambio te hará adaptarte mucho más rápido.

  • Practica el autocuidado  

Incluso habiendo hecho el trabajo de conocerte, de planificar, de ajustar tus expectativas, marcarte objetivos y potenciar tu curiosidad, habrá días difíciles. Habrán días donde te cuestiones si has tomado la decisión adecuada, habrán días en lo que eches de menos tu vida anterior, y puede que sientas soledad. Es normal. Tienes derecho a echar de menos, a tener días malos, a cuestionarte ciertas cosas. Pero no te quedes estancado en ese momento. Recuérdate los motivos por los que cambiaste y date tiempo. Trátate con cuidado y con respeto. Recuerda que cuando siembras una planta, no puedes esperar que al día siguiente haya crecido y florecido. Requiere de tiempo, hay que regarla, proporcionarle el abono y la luz adecuada. Con estos cuidados florecerá seguro. Lo mismo ocurrirá con tu relocation.

En estos días es importante reconocer tus sentimientos, y atenderlos; es necesario practicar el autocuidado. Esto incluye dormir bien, una buena comida, tal vez algo de ejercicio. Hablar con gente que te sirva de apoyo. Incluso contactar con un coach. Recuérdate a ti mismo que es parte del proceso. Siguiendo con la analogía de la carrera de la que hablamos antes, serían los días de agujetas (dolores musculares por el esfuerzo físico). Sabes que las agujetas son parte del proceso cuando estas entrenando para cualquier carrera, pero son pasajeras. Estos días difíciles también lo son; pasajeros.

Parte del autocuidado es tener paciencia. Roma no se construyó en un día. Un cambio de residencia es una de las mejores formas de ponernos a prueba. Pocas cosas ocurren de manera inmediata. Encontrar casa, los permisos de residencia, comprar un coche, encontrar nuevos amigos, incluso detectar tu restaurantes o cafés favoritos. Esto se dará con el tiempo.  Además de las barreras culturales, puedes encontrarte también con barreras idiomáticas. Esto dificulta el proceso y para esto se pueden hacer tres cosas, preparase a fondo, tener paciencia y pedir ayuda.

Llegará un día en el que mires atrás, y te des cuenta de lo mucho que has progresado, aprendido, y de las personas maravillosas que has conocido en el camino. De tus nuevos amigos, de tu nuevo hogar.

  • Pide Ayuda

No es necesario pasar por todo este proceso solo. No solo no es necesario, sino que puede llegar a ser contraproducente. Pedir ayuda en una gran estrategia de éxito. No eres un experto en la nueva cultura, ni en sus trámites, costumbres, leyes ni horarios.  Así que pedir ayuda te puede ahora tiempo, dolores de cabeza, y dinero. Te puede ayudar a minimizar las sensaciones de Shock Cultural del principio, reduciendo estrés y preocupación. Es una forma de tomar responsabilidad sobre la situación, y esto también es inteligencia emocional.

Puedes pedir feedback de gente que conozcas que viva o haya vivido en tu país de destino. Puedes pedir feedback a una comunidad de expatriados con la que hayas contactado para estar mejor informado, como hablamos en el apartado de la planificación. También puedes contratar un psicólogo o coach que te ayude con la fase de adaptación, y sobre todo puedes contratar a expertos en relocation que te gestionen los trámites de los que hablábamos antes.

Que sean tu red de apoyo en tu nueva ciudad.

Aplicando estas pautas puedes generar tu propia estrategia de éxito. El cambión de lugar de residencia puede ser una experiencia llena de retos, pero puede ser una etapa llena de descubrimientos, y de aventura.  Aprovéchala.

Esperamos que te estos consejos te hayan sido útiles. Si tienes alguna pregunta, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, y ¡comparte este artículo si te ha gustado!

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